Como controlar los ladridos molestos

Factores que intervienen y motivos

Antes de ver los diferentes tipos de collares o sistemas antiladridos que podemos utilizar para lograr que el perro deje de ladrar, es importante conocer porque lo hace.

“Mi perro le ladra a la gente que va paseando o a otros perros” – “Mi perro ladra cuando juego con el” – “A los vecinos” – “Se pone nervioso y muy ansioso” – “Mi perro es muy escandaloso y no sé cómo pararlo”…

Si tienes un perro que reúne algunas de estas características y la convivencia con él se ve afectada debido al problema de sus ladridos, y has hecho todo lo posible como consultar o contratar expertos, los cuales no han encontrado con sus métodos soluciones efectivas, en semejante situación, puedo llegar a entender que te plantees desprenderte de tu perro. Las familias que tienen la mala suerte de compartir sus vidas con una mascota, que ha adquirido el mal hábito en llamar su atención con constantes ladridos, seguro que el día a día puede convertirse en una verdadera pesadilla. Recomiendo que inicies una exhaustiva investigación sobre las alternativas que ofrecen los sistemas de anti ladridos. Llevo 30 años como conductista y criador canino con un amplio bagaje sobre las consultas relacionadas con los ladridos, algunas de ellas, me han marcado especialmente por su dramatismo. Todo ello me ha llevado a meditar concienzudamente sobre las urgencias que precisan muchos de los casos. Desde hace un tiempo tomé la determinación en no descartar los adelantos que brindan las mejores marcas en anti ladridos, ya que ofrecen unos productos perfectamente concebidos y con total garantías. Disponen de infraestructuras con personal cualificado en la investigación, aplican exigentes controles de calidad a sus productos, pensados en el respeto que merecen las mascotas y sus dueños. Como dato muy importante a tener en cuenta, siempre recomiendo que las empresas que ofrecen sus artículos resulten afiliadas y recomendadas por la agrupación ECMA

¿Por qué ladra mi perro?

Como todos sabemos, los seres humanos nos comunicamos hablando, también podemos expresar nuestras emociones gritando, cantando y demás… pues los perros a igual forma que nosotros lo manifiestan con sus ladridos, utilizan diversas entonaciones y diferentes actitudes, con la diferencia que no se pueden valer del razonamiento más propio del ser humano, a ellos, la madre naturaleza les ha dotado de un excelente instinto y de un perspicaz reflejo condicionado. Lamentablemente muchas de las veces, esos reflejos condicionados mal interpretados y gestionados por los propietarios, pueden llegar a convertirse en verdaderos quebraderos de cabeza para la misma familia y vecinos. Por ese motivo, los sistemas de anti ladridos de fabricación respetuosa, pueden ser una apreciable y económica herramienta, nos van ayudar a conseguir aminorar y a educar la actitud desenfrenada de nuestra mascota.

¿Cuál es el mejor antiladridos y que debe tener en cuenta?

Recomiendo evitar la compra de esos productos mal plagiados e importados de países asiáticos, la mayoría de todos ellos suelen ser muy baratos y de muy baja calidad. Proceden de marcas blancas y desconocidas, que no han recibido ninguna homologación oficial, ni tampoco han pasado por ningún control de calidad. Conozco de varios casos en los modelos de descargas, causantes de consecuencias muy negativas en varios perros. En primer lugar, para una buena elección tendremos muy en cuenta el tamaño y peso de nuestra mascota, así como, la firmeza de su carácter para ir seleccionando los productos más apropiados. Las marcas de prestigio ofrecen dispositivos o collares para cada clase de perro teniendo en cuenta sus características. Los más suaves del mercado son los que producen ultrasonidos o vibraciones (especialmente indicados en perros sensibles y hasta levemente espantadizos). Los que son ligeramente más ejecutivos por su efecto sorpresivo al olfato y acción, son los que funcionan por spray (suelen resultar eficaces en perros con un carácter más intermedio). Los que transmiten impulsos electroestáticos son sin lugar a dudas los más efectivos, la corriente que transmiten es similar a los aparatos de rehabilitación utilizados en los seres humanos. Los fabricantes han tenido en cuenta la incorporación de sistemas de regulación de alta precisión, sistema inteligente para evitar la activación por ladridos o ruidos ajenos al perro portador, pueden ajustarse y personalizarse al carácter de cada animal. Disponen de filtros de seguridad programados que paralizan el dispositivo en caso de necesidad. Los impulsos a niveles mínimos son de muy bajo voltaje (parecidos a un hormigueo), si el perro no detecta el hormigueo se sube al nivel superior hasta observar un cambio en su actitud, o sea, simplemente ocasionarle un toque de atención relacionado con su ladrido. El perro no tiene que ir todo el tiempo con el collar activado o puesto, solo en los momentos del día que se requiera por circunstancias obligadas o simplemente en el periodo de su aprendizaje.

 I Collar antiladridos por spray de citronela o inodoro

Este antiladridos es de los más populares, funciona por emisión de spray, cada vez que el perro ladra desprende un denso ambiente cítrico con olor a citronela (existe la versión inodoro), no es en absoluto dañino para el perro ni para el entorno familiar. Este método suele ser más eficaz que los sistemas de ultrasonidos o vibraciones, ya que su olor a cítrico no gusta a los perros, y el solo hecho de llevarlo puesto, les mantiene pendientes del factor sorpresa emitido por el spray, y mientras tanto se olvidan del ladrido. Este collar es uno de los más apreciados por los dueños que son aprensivos a los métodos de descargas electrostáticas. Este sistema es totalmente inofensivo para el olfato y la piel del perro.

 II Sistemas antiladridos por ultrasonidos o vibraciones

Estos aparatos o collares utilizan micrófonos o sensor que detectan los ruidos o ladridos, que a su vez se activan y emiten ultrasonidos o vibraciones, lo que hace que el perro se distraiga y se olvide del ladrido. Para los perros con un carácter sensible puede ser una alternativa efectiva, hay que tener en cuenta, que al ser un sistema muy suave y ante una situación que conlleve una fuerte excitación por parte del perro, le puede llevar a seguir ladrando aunque el sistema este operativo. Por este motivo recomiendo la opción de un collar que incorpore en su sistema operativo varias funciones (ultrasonidos, vibraciones y descargas), es la manera más coherente en evitar errores en la elección y ampliar nuestros recursos con una compra más efectiva.

     

 III Collar antiladridos por impulsos electroestáticos

Los collares de calidad transmiten una pequeña y suave descarga ajustable al temperamento de cada perro, actúan en el momento de detectar el ladrido de la mascota portadora, incorporan sistemas de seguridad patentados para evitar activaciones por ruidos o ladridos ajenos al propio perro. Sus descargas son de muy bajo voltaje (miliamperios) por lo que no producen daño ni trauma alguno al perro. La mayoría de estos modelos incorporan previo aviso a la descarga con un sonido o vibración, el cual actúa como recordatorio para que el perro pueda evitar la descarga, esta clase de collares son los más recomendables en las fases educativas sobre el control del ladrido.

¿Realmente Funcionan estos collares?

La respuesta es “afirmativa” en numerosos estudios y condiciones muy complejas se ha demostrado que son eficaces, sin embargo es importante una elección adecuada dependiendo del temperamento y situación de cada perro.

RECOMENDACIONES:

Leer detenidamente el manual de utilización adjunto al producto, y una vez que todo esté bien entendido y asimilado, por fin llega el momento de la verdad… imperativamente tienes que ser tu el primero en probar la sensación que produce, así podrás calibrar lo que le va a ocurrir a tu perro, sitúa tus dedos sobre los 2 electrodos y activa el collar (procura siempre iniciar con los niveles más bajos).

- Sobre todo no le pongas el collar por largos periodos de tiempo (como máximo unas 8h diarias), debes tener en cuenta, que el perro también tiene el derecho a la expresión con sus ladridos, así que, solo hazlo cuando realmente lo consideres necesario o que precises silencio. Evita la coincidencia con algún collar metálico cuando le pongas el anti ladridos, ya que al sacudirse con la cabeza o correr de forma muy ajetreada, el golpeo entre ambos puede provocar la activación del collar.

- Sin duda uno de los factores más importantes a tener en cuenta en los propietarios, es asegurarse de que su perro se encuentre feliz y que no lo esté pasando mal. El collar antiladridos lejos de utilizarse como un elemento permanente o de castigo, debe emplearse como un mero complemento para un correcto aprendizaje relacionado con la conducta. Todo ello dentro de un ambiente de cariño y respeto, donde el perro se sienta recompensado por su actitud positiva, y así, asegurarle una convivencia mucho más consolidada dentro del núcleo familiar.

Miquel Navalón - Conductista Canino

Consultorio gratuito sobre conductas del perro