Los antiladridos la solución a los ladridos

Controlar los ladridos de su perro es una parte importante de su responsabilidad como dueño. Al fin y al cabo, los ladridos excedidos pueden resultar irritantes no sólo para usted sino también para su vecindario.

Control de la ansiedad

Muchos perros ladran cuando ven a otros perros, es el reclamo para invitarles o unirse para ir a jugar juntos. Es una expresión totalmente normal, pero es usted a quien corresponde decidir el momento más oportuno en autorizarle, ese preámbulo acompañado de algún ejercicio de obediencia, forma parte de la educación para aminorar la excitación. Es importante que su perro aprenda a sosegarse y saber esperar hasta que llegue el momento de disfrutar de su recreo, pero merecido!!

Ladridos cuando se queda solo en casa

Si su perro ladra cuando se queda solo en casa, intente dejarle activado un transistor para proporcionarle música o diálogos de alguna emisora. Al margen, también puede darle algunos juguetes que le proporcionen mayor entretenimiento y atención adicional, como los muñecos de goma dura, introduciendo algunas golosinas en su interior, para mantenerlo más tiempo ocupado mientras usted esté fuera. Otra buena fórmula complementaria para aminorar la ansiedad, es dar a su perro una vieja prenda de ropa impregnada de su olor o cualquier objeto usado que tenga olor a su familia. En cuanto usted vuelva, siempre manténgase unos minutos sin prestarle demasiada atención, y una vez lo vea apaciguado juegue un poco e interactué con él, sobre todo sin llegar a crear una nueva sobre excitación. El perro le habrá echado de menos y no hay mejor manera para restablecer el vínculo de grupo.

Juguete de goma

Ladridos producidos por el instinto de guarda

Una de las razones más comunes por las que un perro ladra es para avisar. Si su perro ve a algún desconocido acercándose a la casa, ladrará para hacérselo saber. Ya que ve en usted al jefe del grupo y querrá que usted también participe. Algunos perros han sido adiestrados y demuestran excelente instinto para dar la señal de alarma, probablemente a usted le venga muy bien consolidar esa conducta. Deje que su perro ladre para llamar su atención pero hágalo callar calmándole en cuando se haya asegurado de que ya no exista ninguna situación anómala.

La orden de “Basta” o “No”

Uno de mis métodos favoritos en enseñar al perro a respetar la orden “Basta” o “No” es hacerlo callar o distraerlo cada vez que ladre inoportunamente. Utilice algún artilugio que agitándolo sea lo suficiente ruidoso, como por ejemplo un botellín de plástico semiblando. Introduzca una pequeña base de 2 a 3cm de gravilla con unas 2 o 3 cucharillas metálicas y ponga el tapón al botellín. Si agitándolo el ruido no es suficiente, arroje con destreza y algo de firmeza el botellín sobre el cuerpo del perro para atraer su atención, inmediatamente pronuncie firmemente la orden de "No". Una vez controlada la situación dele tranquilidad con gestos pausados, felicitándole sobre todo sosegadamente y dele un premio, retire rápidamente el botellín y recuerde que nunca deberá convertirse en el juguete de su perro. Jamás le grite ni pierda la calma cuando le reprima, si quiere que deje de ladrar, ya que puede provocarle ansiedad y perjudicar la evolución de su aprendizaje. De ese modo puede confundirle fácilmente, porque puede interpretar que usted también está alterado. Los gritos sólo le provocarán desconfianza y reforzarán paulatinamente el resurgir de nuevos ladridos descontrolados.

Siga un método coherente para no confundir a su perro

Las directrices de un buen adiestramiento se fundamentan en seguir criterios y métodos coherentes, los perros responden muy bien al condicionamiento habituado, con toda garantía la constancia le conducirá a unos resultados exitosos. Nunca es demasiado tarde para enseñar nuevos trucos a perros con edades maduras, hay buenos centros deportivos para perros donde podrá con su mascota pasar momentos inolvidables.

Resumiendo

La enseñanza siempre es la mejor vía para corregir una conducta inadecuada de su perro. Sin embargo, recuerde que para el perro la mayoría de las veces ladrar forma parte de su naturaleza. Ahora bien, si los ladridos persisten y no hay forma de controlarlos, un profesional experto en conductas podrá darle buenos consejos e incluso sugerirle otras alternativas, no descarte los sistemas de antiladridos que también lo son. Ante un escenario apremiante e insostenible, recomiendo priorizar con opciones rápidas y eficaces para el bien de todos, me remito aquel proverbio que dice: “más vale prevenir que lamentar”.

Miquel Navalón - Conductista Canino

Consultorio gratuito sobre conductas del perro

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